domingo, 6 de febrero de 2011

La i es antítesis.



Oh día, vaya día. Oh noche, vaya noche. Irrepetible, ilusión, inimaginable e irreal eran los 4 adjetivos que mejor describían aquello que tanto llevaba esperando... eso, felicidad.
Aquello que ella pensaba, ahora nadie me lo va a quitar. Hoy es mi mes y mañana no será mi adiós.
¿Cómo era posible haber sentido tal éxtasis? Por fin:

Es como confiar en alguien en tan sólo una noche; es cuestión de poder volver a mirar a los ojos y soñar en un nuevo principio; es una noche de primeros besos repetidos; son miles de miradas cómplices de lo que parece una orgía individual; es sentir el quemazón en la garganta del Vodka con limón; es pasar frío y calor al mismo tiempo; es tomarse un café y no haber descansado...
Porque con esa sensación de leer miles de comentarios "disimulados" y dirigidos a ti, envidias y celos que se respiran en el espacio-tiempo, todo vuelve a la no-normalidad.

Es una vida distinta, es quitarse fuera de la rutina y empezar a gritar. Morderse en los labios, falta de respiración, suspiros y suspiros, risas con un sólo significado, esperanzas de cambiar todo lo escrito.

Nuevos nombres y nuevas despedidas, morderse en los labios, falta de respiración, vergüenza y timidez, 4 horas perdidos, moratones incomprensibles y viernes, muchos viernes.


Pero es haber tenido la sensación de empezar a desconocer al mismo tiempo de conocer.

¿Qué hago aquí? Este no es mi sitio, un sitio dónde me siento observada y no puedo hablar sin ser controlada, esto es una dictadura, hay demasiado orgullo, a nadie le importa la felicidad, a nadie le importa esos 4 primeros empezados por I.

Injusticia, infantil, imposible e individual, otros nuevos adjetivos para describir como una noche puede oponerse a la anterior, como puedes sentirte inferior, es un manual de "La manera más fácil de estar en tu mundo en 4 pasos". Equivocaciones y malentendidos ¿Lágrimas? No gracias, esas quedaron en el olvido.

Pero las plagas somos plagas, y además nos extendemos, manchamos... y como el aceite, no se quita. Y por quitar... Nadie me quitará esa palabra que tengo ahora... sí, esa, felicidad.

5 comentarios:

  1. No sé qué es lo que tiene tu texto que me ha dejado con los ojos abiertos y asintiendo una y otra vez . Me ha resultado cercano el contenido, es decir, que me ha gustado/impresionado.

    =)

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  2. Me pasa, a veces. Todo esto. Sentir dos cosas a la vez, no entender muy bien lo que pasa. Pero lo último...que nadie te lo quite. ¿eh? La felicidad es tuya, y si la tienes, más bien amarrarla.

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  3. ¿Por qué me ha encantado tanto esta entrada? *__*

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  4. Me ha gustado mucho tu blog :)
    Aqui te dejo el mio, pásate...
    http://dos-mundos-distintos.blogspot.com/

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